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AIRE LIBRE

Los Bomberos del Somontano, en guardia

Bernardo Hernández, junto al camión de bomberos.
Aumenta el número de servicios en 2006



Ángel HUGUET
02/07/2006

BARBASTRO.- La estadística del servicio de bomberos de la Comarca de Somontano, de Barbastro correspondiente al primer semestre de 2006 (a fecha 23 de junio) refleja un incremento de servicios respecto a 2005. En especial, originado por los incendios forestales y agrícolas con 38 servicios, quince de ellos en lo que llevamos de junio. La época de peligro de incendios se establece entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2006. En esta época, más que nunca, es preciso memorizar el teléfono gratuito 112 de SOS Aragón, “un aviso a tiempo evita la quema de hectáreas y en función del siniestro envían varios servicios a la vez”.

Bernardo Hernández, jefe del Parque, señala que los problemas principales se han originado por culpa de las cosechadoras, “se detectan los mismos síntomas que el año pasado, no hay humedad por falta de lluvias y además, temperaturas muy altas. Hasta ahora, los incendios forestales se han originado, en buena medida, por las cosechadoras”.

Se han corregido muchos defectos técnicos pero recuerda la orden de 15 de febrero de 2006, del Gobierno de Aragón, referente a maquinaria agrícola y forestal, “los tractores, cosechadoras y demás máquinas agrícolas o forestales que trabajen en las zonas comprendidas en el ámbito de Aragón, en especial durante la época de peligro, deberían ir provistas de extintores u otros medios auxiliares que puedan colaborar para evitar la propagación del fuego durante una primera intervención”.

Temperaturas muy altas, maquinaria con exceso de trabajo, demasiadas horas, cojinetes y rodamientos que no están refrigerados, cortes bajos que originan chispas con el roce de las piedras, son algunas causas de incendios en los campos, “a veces con un extintor es imposible controlar el fuego porque la reacción en cadena es muy rápida”.

Somontano es territorio “abonado a incendios forestales y agrarios” en especial durante la época de cosecha, “la más complicada para nosotros hasta el extremo de que casi celebramos el final de la campaña. La propagación del rastrojo es mucho más lenta pero si tenemos el cereal es uno de los incendios más complicados de contener”, explica Bernardo. El Parque de Bomberos no dispone de todos los medios necesarios para atajar este tipo de incendios, “ni el del Somontano ni el de ninguna comarca pero tenemos buena relación entre todos con lo cual la ayuda mutua funciona enseguida cuando un incendio nos desborda”.

NECESIDADES

Los bomberos de Barbastro han colaborado días atrás con los de la comarca de La Hoya pero existe la misma disposición con Cinca Medio, Ribagorza “o quien necesite de nuestros servicios porque en incendios de cierta índole se necesitan muchos vehículos y a veces, no damos abasto”. La carencia más significativa es la falta de personal, “lo ideal sería contar con una dotación mayor pero estamos en media buena para atender las necesidades de la comarca del Somontano”.

La sensibilidad en el sector agrario ha aumentado en los dos años últimos desde que se ha detectado mayor número de incendios forestales, “hemos notado gran diferencia porque, en buena medida, se provocaron por malos hábitos de los agricultores, como era la quema de rastrojos, a pesar de que estaba prohibido. Las campañas informativas sobre medio ambiente natural dieron resultados y se ha notado mucho el aumento de concienciación. Los incendios que hemos atendido este año no han sido provocados, sino que se deben a maquinaria agrícola. La aplicación de sanciones, por desgracia, ha influido también”.

De todas maneras, “se espera un verano caliente, en especial durante los días próximos mientras terminan las tareas de la cosecha, especialmente en pueblos de la zona alta. Esperamos que no pase nada porque son los incendios más difíciles de controlar debido a las reacciones encadenadas”. La dotación para atender un incendio de estas características consta del vehículo forestal y la cuba, “a veces el agua no está a mano y el tiempo que perdemos es fundamental”.

En la primera salida se cuenta con cuatro personas -cabo y tres bomberos- y desde que salen de Barbastro se localizan tres o cuatro personas más para hacer funciones en el Parque o bien, ayudan en el siniestro. Bernardo Hernández destaca las inversiones realizadas durante dos años en los municipios del Somontano para la instalación de hidrantes en sustitución de las antiguas bocas de riego, “la mayoría estaban inoperativas y desde la Comarca se realiza un esfuerzo muy importante en todas las localidades que por su cuantía, durará de tres a cinco años. El objetivo final es que cada 200 metros haya un hidrante”.