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TIERRA NUESTRA

El antiguo Torno de Buera, convertido en museo

Antiguo torno de Buera.
Se ha incorporado a la Red de Centros en el Somontano y Parque Cultural del Vero



Ángel HUGUET
26/06/2005

BARBASTRO.- El antiguo Torno de Buera se ha incorporado hace una semana a la Red de Centros Museísticos en el Somontano y Parque Cultural del Río Vero, después de la restauración llevada a cabo en la antigua almazara, cuyos orígenes se remontan a los siglos XVI y XVII. El proyecto se ha culminado gracias a la tenacidad de Mariano Lisa, alcalde del municipio de Santa María de Dulcis, que ha contado con los apoyos necesarios para culminar esta iniciativa planteada hace siete años, que ha pasado por lagunas importantes.

Al final, el objetivo ha sido posible gracias a financiaciones procedentes de Ayuntamiento de Santa María, Comarca de Somontano, Gobierno de Aragón, Diputación de Huesca, Unión Europea, Parque Cultural del Río Vero y el INAEM. La colaboración vecinal ha sido importante por la cesión de derechos de los antiguos accionistas del molino para llevar a cabo, en la práctica, el proyecto arquitectónico de José Antonio Pardina con la coordinación desde el Área de Patrimonio de la Comarca.

La visita al Torno de Buera, una vez restaurado, ofrece un recorrido por los siglos y la historia a través de un espacio dotado con los elementos necesarios para conocer los secretos del olivo y del aceite del Somontano, técnicas de elaboración y modos de cultivo más tradicionales, según explica Maite López, técnico de la Comarca. En este aspecto destaca que “todos los elementos que sirvieron para extraer aceite se han recuperado y funcionan de nuevo en este espacio museográfico, rehabilitado para convertirlo en centro de visitantes”.

El punto de recepción son los antiguos algorines, lugar donde se depositaban las aceitunas antes de su molturación, y en diversos paneles y módulos se desarrollan cuatro temas monográficos: Buera, olivo y labores tradicionales, variedad y riqueza biológica de los olivos de Somontano y la historia del árbol y de su expansión por el Mediterráneo. La proyección de un audiovisual con los principales ritos y tradiciones vinculados al olivo y al aceite complementa la información.

La segunda sala está dedicada a la extracción del aceite y se conservan todas las máquinas y elementos necesarios para esta labor, utilizados desde el siglo XVIII, muela de piedra, prensa de libra, hogar, batidora, prensa hidráulica, decantadores, depósitos de almacenaje y los infernillos. Algunas piezas como el tornillo de la Prensa las ha cedido la Sociedad del Molino Oleario de Alquézar y se han adquirido elementos procedentes del torno propiedad de Cosme Fumanal, en La Fueva.

Mariano Lisa señala que “llevamos muchos años con la creación de este espacio pero hemos priorizado obras fundamentales, por básicas, y al final hemos podido inaugurarlo. Para los vecinos de Buera es una satisfacción añadida porque refleja sus señas de identidad tradicional, a través de los olivos y el aceite. La cesión de acciones del molino demuestra este interés y además, recuperamos un espacio abierto para el turismo cultural y etnográfico y potenciamos la difusión del sector agroalimentario”. El alcalde del municipio apuesta “por mantener el cultivo del olivo porque tiene expectativas de futuro”.

Ruta del Agua

La visita al Torno de Buera está integrada en una misma ruta donde se recogen los elementos de interés de la zona para complementar la oferta atractiva de la ermita de Santa María de Dulcis (siglo XVII), situado a dos kilómetros de la localidad, cuya sobriedad característica del barroco mudéjar contrasta con la riqueza decorativa de las yeserías interiores. Además, está relacionado con la tradición de ungir la lengua de los niños con aceite de la lámpara “para que no tuvieran problemas en el habla”. Además, en este lugar está prevista la plantación del “bosque de los olivos” con las veinte variedades del Somontano, “de momento, tenemos nueve pero se incrementarán después de una clasificación por tipología. De manera que ampliaremos la Ruta del Agua, junto al molino de aceite, donde se encuentran la fuente, el abrevador, los lavaderos, la balsa y los huertos”.

Paisaje propio de las antiguas casas de labranza que conservan todavía puertas con arcos dovelados de medio punto y patios interiores convertidos en pequeños museos etnográficos, en los que destacan los suelos empedrados con cantos de río, formando diseños geométricos. La ermita de San Juan, de construcción popular y el denominado Pozo de los Moros, se integran en el recorrido propuesto desde el Torno de Buera. “La idea es crear un poco de encanto cultural con la intención de potenciar el número de visitantes”, explica Lisa, convencido de las posibilidades que ofrece el territorio.