
El tenor Víctor Guillén y el barítono Jorge Gracía se estrenan este viernes en las Cenas Líricas del Lillas Pastia. | PABLO SEGURA
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Los cantantes amenizarán la velada el 12 de febrero en el Lillas Pastia
HUESCA.- El próximo viernes 12 de febrero tendrá lugar otra sesión del ciclo de Cenas Líricas en la Taberna del Lillas Pastia de Huesca, esta vez en honor a San Valentín. La velada estará amenizada por tres cantantes, el barítono Jorge García, el tenor Víctor Guillén y la mezzosoprano María Elena Vallejo, acompañados al piano por Antonio Jesús Gil. Enrique Costas, organizador del evento, recalcó el hecho de que cantarán tres personas en vez de dos, como es habitual, y animó a la gente a empezar a reservar, porque "el ciclo está teniendo mucha aceptación". Por su parte, el jefe de sala del restaurante oscense, José María Penilla, habló sobre el menú, que también estará dedicado al día de los enamorados. "Consistirá en un menú degustación acompañado de champán rosado, e intentaremos hacer algo relacionado con San Valentín en el postre, que para eso es una cosa dulce. Será una pequeña sorpresa", adelanta. Además, agregó que el Lillas Pastia continuará ofreciendo Cenas Líricas cada mes por la demanda levantada. En cuanto al repertorio, el oscense Jorge García explicó que interpretarán algo de zarzuela, canción napolitana y también canciones más populares. Entre las piezas más conocidas, destacan "El trust de los tenorios", "Dulce quimera" de la zarzuela cubana "Cecilia Valdés" y "El guitarrico". Todos los temas rondarán entorno a una misma temática: el amor. El barítono inició su camino en la música con un grupo de rock, hasta que decidió entrar en el Conservatorio a estudiar canto. Actualmente cursa su último año, pero dice que quiere seguir estudiando porque la clave está en "seguir aprendiendo y aprovecharlo al máximo". García trabaja además como profesor de teatro y forma parte de la compañía Habana, un grupo de teatro de Huesca formado en su mayoría por cubanos afincados en la capital altoaragonesa. Sin embargo, su sueño es poder vivir de la ópera porque, según declara, "es una simbiosis entre la técnica vocal y la interpretación". "Al principio ni me lo proponía, pero cuando entré en el Conservatorio la ópera me enamoró. Sé que hay mucha competencia y es muy difícil, pero no es imposible". El cantante anima a la gente a que se interese por esta modalidad y cree que las Cenas Líricas son una forma original de empezar a dar un impulso a la ópera. "Se suele ver como algo serio y elitista, pero no es cierto. Hay mucho más detrás de eso", afirma. En la actuación del viernes le espera una sorpresa, ya que interpretará un dúo con su profesora del Conservatorio, María Elena Vallejo. "Será un honor y una experiencia única", confiesa. Por su parte, el tenor Víctor Guillén empezó cantando jota en su localidad natal, Almudévar. Así fue creciendo hasta que una vez en la modalidad de adulto ganó numerosos concursos, el más reciente fue el año pasado, cuando consiguió el Premio Extraordinario del Pilar en Zaragoza. Ahora, Guillén ha empezado a abrirse nuevos caminos en el mundo de la lírica, especialidad que lleva estudiando dos años. Ambos cantantes, que actúan por primera vez en las Cenas Líricas, coinciden en desear que el público disfrute de una romántica víspera de San Valentín en el Lillas Pastia.
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