
Imagen del lugar donde fue asesinado Miguel Grima, días después del suceso. | D.A.
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HUESCA.- La jornada de hoy se prevé como una de las más importantes de la vista oral. Está llamado a declarar Iñaki B.A., el médico vasco que se cruzó con el coche del alcalde en la noche del 12 de enero de 2007 en la carretera Fago-Majones y que vio una persona en el asiento del copiloto y oyó su voz cuando le conminó a que siguiera adelante. La defensa de Santiago Mainar viene incidiendo en que la descripción que realiza de quien se encontraba en el lugar de los hechos no coincide con el acusado. Habló de un hombre de unos 40 años, de tez morena y de 1,80 metros de estatura que "tenía la voz como tomada por un catarro", precisando en su declaración ante la Guardia Civil que no era ni de ronquera ni de natural voz grave. En su turno, García Montes incidió en que Mainar mide 1,71 metros (según dijo el propio acusado), tiene tez blanca y aunque estaba afectado por un proceso bronquial aquellos días no tenía la voz tomada. Precisó el imputado que puede observarse este detalle en las grabaciones de sus llamadas intervenidas por orden del juzgado instructor. En su testimonio autoinculpatorio, Mainar aseguró a la policía judicial que intentó deslumbrar el coche que llegaba hasta donde supuestamente estaba (y que iba conducido por Iñaki B.A., con su esposa y su hija de ocupantes) con los faros del Mercedes de Grima. Para lograrlo, afirmó que maniobró con el vehículo hasta situarlo en sentido contrario al que se situaba inicialmente. Afirmó que cuando el vehículo de Iñaki B.A. se paró a una cierta distancia del Mercedes de Grima (de unos 8 ó 10 metros o dos coches, precisó), se aproximó por detrás con un frontal-linterna en la cabeza para deslumbrar al conductor y le dijo que siguiera adelante. En su manifestación ante la Guardia Civil, el citado Iñaki B.A. dijo que vio el Mercedes estacionado en la calzada o moviéndose lentamente, que tenía las luces encendidas. Añadió que vio en el asiento del copiloto un hombre sentado con una linterna frontal en la cabeza. Tras sobrepasar el Mercedes, paró a unos 20 metros. De este coche salió su ocupante, que se aproximó por detrás. Iñaki B.A. dijo que se giró con intención de preguntar si pasaba algo, pero no llegó a hacerlo porque le indicó que siguiera su camino. Esta advertencia fue hecha desde la zona de coincidencia de las puertas delantera y trasera del lado del conductor. También ayer se le preguntó a Mainar cómo conocía detalles de este encuentro. Respondió que por referencias indirectas. Aseguró que en aquellos días no habló con Iñaki B.A., aunque reconoció que se conocían.
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