
El público abarrotó el salón de actos de la Diputación. | VÍCTOR IBÁÑEZ
|
|
|
Ian Gibson impartió ayer una conferencia en Huesca en el aniversario de Ramón J. Sender
El historiador Ian Gibson afirmó ayer en Huesca que Antonio Machado se puede considerar "un símbolo del dolor, de la guerra civil y de la pérdida de la República" y, sobre todo, "un símbolo de la España que quiso ser y no pudo ser, porque unos generales asesinos y traidores se levantaron contra la legalidad republicana democrática".
Myriam MARTÍNEZ 25/02/2009
HUESCA.- Gibson impartió ayer una conferencia en la Diputación
Provincial de Huesca, ante un nutrido público que copó todos los asientos
del salón de actos y algunas decenas de personas que tuvieron que seguir de
pie la charla. El acto se enmarca en la conmemoración que cada año organiza
el Instituto de Estudios Altoaragoneses con ocasión del aniversario del nacimiento
de Ramón J. Sender.
Ante un grupo de periodistas y antes de iniciar la conferencia, Ian Gibson, que
fue invitado a hablar sobre el exilio de Antonio Machado en el setenta aniversario
de la muerte del poeta sevillano, destacó la cantidad de artículos "de
una gran valentía" que escribió sobre la guerra y sobre España.
"Era un republicano de Azaña moderado, no rechazaba en absoluto el socialismo
ni el marxismo, pero era un viejo republicano, como dijo muchas veces", y subrayó
que era "un hombre admirable de una familia admirable".
También se refirió al sufrimiento que tuvo que pasar, al haberse quedado
su hermano Manuel, tan republicano como él, en la zona nacional. Parafraseó
a Machado cuando decía: "Se canta lo que se pierde", para indicar que
el poeta escribía elegías y que era "un poco perdedor".
"No tiene éxito con el amor -detalló-, muere sin poder vivirlo con
la mujer adorada. Pierde a Leonor, pero con la otra mujer, Pilar de Valderrama,
no puede ser. Todo esto es triste. Convirtió su dolor en obra duradera, cada
vez más apreciada aquí y fuera". Por eso, se mostró encantado
de haber podido escribir la biografía de Antonio Machado.
La conferencia de Ian Gibson fue introducida por el director del IEA, Fernando Alvira,
ante la presencia de distintas autoridades como el alcalde de la ciudad, Fernando
Elboj, el presidente de la Diputación Provincial, Antonio Cosculluela, el director
general de Cultura del Gobierno de Aragón, Ramón Miranda, y otras personalidades.
Ian Gibson (Dublín, 1939) es considerado el biógrafo de Antonio Machado,
además de reconocido estudioso sobre distintos episodios de la guerra civil.
Después de cuatro décadas leyendo su obra, Gibsón publicó en
2006 "Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado".
Setenta años después de la muerte de Machado, Gibson considera que su
obra tiene mucha vigencia. "Tal vez haya algunos poemas que han envejecido",
dijo restándole importancia, pero, "como poeta amoroso, me parece estar
al más alto nivel, y sus escritos filosóficos, políticos, literarios,
la prosa, también está vigente, tiene mucho que decir a los jóvenes.
Al fin y al cabo -observó-, él creó un personaje apócrifo, Juan
de Mairena, profesor como él, y los textos son también de gran interés
didáctico".
Ian Gibson, que ha escrito también las biografías de Federico García
Lorca, Salvador Dalí, Rubén Darío y Camilo José Cela, prepara
ahora una publicación sobre el cineasta aragonés Luis Buñuel. Con
la vida de Buñuel, piensa completar su "trilogía de amigos que se
conocieron en Madrid", en referencia a Lorca y Dalí. Manifestó que
el proyecto es costoso, porque implica viajar a México, París y Nueva
York, entre otras cosas, pero aseguró que el personaje es "fascinante"
y expresó su confianza en terminarlo en un par de años. "No es siempre
fiable cuando habla de sí mismo -indicó al referirse a Buñuel-. Inventa,
es muy aragonés, tiene un humor socarrón, le gusta tomar el pelo a la
gente; pero es magnífico, su obra es fantástica y su amistad con Lorca
y Dalí es compleja e interesante".
Gibson, autor de una docena de libros ("Viento del Sur" y "Paracuellos",
entre otros), dijo que la guerra civil y la dictadura de 40 años que le sucedió
provocó la ruptura de una cultura floreciente. "Todos pensamos cada día
que pasa qué país sería hoy si no hubiera ocurrido", y añadió
que, aunque España se está sobreponiendo extraordinariamente, "lo
que se ha perdido no se puede recuperar".
En su encuentro con los medios de comunicación de Huesca, reconoció que
su pasión por la cultura española se debe al hecho de haber contado con
buenos profesores en Dublín, especialmente un hispanista que escribió
mucho sobre el siglo XIX y que le "fascinó" y "enganchó"
con un curso sobre Rubén Darío.
Ian Gibson, por último, se mostró partidario de que los restos de Machado
permanezcan en la tumba donde descansa junto a su madre, en la localidad francesa
de Collioure.
|